Te pienso, te nombro, mi cabeza grita tu nombre,
intentando ocultar lo que un día sentí por tí o lo que ya hoy murió, lo siento,
no seguiré luchando por gente que ya no siente nada por mí, no soy un juguete,
conmigo no se juega, eso si.. Puedes tirarme 80 veces pero eso no
cambiará que yo me levante, no obstante no es el significado de el amor; ser
hundido y levantado, no por tus manos sino por la mías, esas manos llenas de
cicatrices, llenas de llanto y dolor, eso no es amor, porque te quería, (para que
engañarnos es deseo..) pero el sufrimiento causado por
tu fatalidad supera muchas veces mis pensamientos positivos hacia tí. Llegue a
pensar que me querías que ingenua fui por aquel entonces, me negué a
abrir los ojos, a ver lo que realmente eras.. Pero ya no hay salvación, el
deseado amor que tanto busque en una persona me fastinó pero a lo mejor no solo
por sus cosas positivas, sino también por todo lo que me faltaba por ver, lo
que mi corazón no llego a ver: EL MAL EN TI.
