miércoles, 11 de julio de 2012

Algunas esperanzas perduran.


Construiré un muro detrás de mi el cual nadie tendrá pase a mi futuro solo aquel que siguió conmigo, dejaré un pequeño agujero por el cual me acordaré de esos pequeños momentos, eso que nunca he olvidado pero los cuales me formaron como persona, eso si, no dejaré que los errores cometidos en el pasado formen parte de mi futuro, no permitiré que la gente que me abandonó se encuentren conmigo, y cuando no me quedé nada miraré hacia atrás, sonreiré, miraré hacia delante y los ojos se me iluminaran, un futuro me espera ¿porqué no sonreír mientras pueda? en ese momento me percataré de hacia los lados y me acordaré de porque estoy aqui, de esa gente juraron ser mis mejores amigos y ahora no están aquí, eso haré, formar un futuro por el cual solo iré yo, mis acompañantes, y un gran equipaje vacío, ya se llenaran de sonrisas, recuerdos y palabras,  un viaje que acabará estallado, con un final, el cual tendremos que esperarnoslo, por que nada es para siempre, pero haré memoria, por lo menos en esas personas que iban conmigo en el avión que se estrella y se precipita, pero hay un lado positivo, siempre lo hay, llegarás a la parte en el que todo tu ser depende de un piloto, como todo lleva dos opciones y demasiadas consecuencias. Opciones: Llevar el avión al suelo, estrellarlo y romperlo o bien seguir su camino y acabar aterrizando, porque siempre hay una salvación, o una condena, una redención para todos, o simplemente una pequeña advertencia, pero si algo he aprendido es que si te caes te puedes levantar, que habrá un 0,01 de posibilidades, que si queremos llegar a nuestro destino con las maletas llenas y un nuevo continente por descubrir para ello tenemos que luchar, porque nada llega a la vida de nadie sin merecerlo o por alguna razón. 


viernes, 6 de julio de 2012

En el mismo punto de partida.


Es como ese peón que lo comen y a nadie le importa, lo miran con desprecio, como si no tuviera valor, mirando al final del tablero, pero es ese paso que nos atrevernos a dar un paso hacia delante, esperando que  las demás piezas tengan piedad y te dejen seguir con tu objetivo, pero todos sabemos que eso no ocurrirá, los errores se cometen, pero no se repiten, no igual… En serio ¿esto es la vida? Un juego en el que si no comes te comen, una lucha constante, una mirada de rabia a la otra figura del tablero, que algunas veces ni conocemos, una actitud de negligencia constante, algunas veces de pérdida de tiempo y otras en las que si tienes suerte puedes volver a atrás, a tu campo de batalla, arreglar de alguna forma lo que hiciste pero ya no. Se acabó el tiempo, ya nada será igual. Todo cambió. Ahora solo existen pasos a delante o quedarse en el mismo sitio. Dos decisiones importantes que te marcarán como persona seguir luchando, o no salir de tu casa, rendirte, ocultar tu rostro, y salir con una máscara todos los días, como si a nadie le importara ese peón derrumbado. Tener a elección en tus manos y la duda en tu cabeza, cualquiera de las dos tomas de decisión es totalmente relevante. Pero nos encontramos en el mismo punto de partida.