jueves, 30 de agosto de 2012
Desaparecer.
Poco a poco ves como el camino que seguían tus pies va desapareciendo, sientes
que no puedes más, que tus pies no responden, empiezas a pensar que todo se ha acabado, que no hay salida,
esperas que algún día esto que te ocurra lo veas como un suceso estúpido y
no como un gran dolor, una pérdida irreparable o aquello por lo que casi dejas
de seguir luchando, ir notando como el sonido de tu corazón aumenta,
como una pequeña cascada la cual empezó desde una altura y ha ido cogiendo
fuerza, llega a un punto que no puedes más, estallas, sientes no poder
aguantar pero recaes, otra vez el mismo
problema, la misma situación, decidiste no volver a sentirlo, no
dejarlo pasar, y ahora sientes que alomejor pudo ser la peor opción elegida,
esa opción por la cual, es difícil salir y volver a ser feliz, dudas de todo, te nubla la vista,
solo quieres desahogarte, intentar evadirte de todo, hacer como si nada hubiera
pasado, solo cerrar ese cajón del baúl, el cual volvió a abrir para dejar otro
doloroso recuerdo, me dejará huella, igual que toda
sensación desagradable, sacaré algo positivo al fin y al cabo, pero de momento
me sentaré un rato a leer y observar lo que dejó, tendré tiempo de cerrarlo con
un candado, para intentar que nadie lo vuelva a abrir para no dejar nada
más hay dentro, solo las buenas experiencias, solo las grandes decisiones, por ahora
necesito descansar..
martes, 14 de agosto de 2012
¿Fuera de combate?
Pensaba que no había ninguna posibilidad,
que algo tenía que haber hecho, errores cometidos, muchos por los que
avergonzarse o arrepentirse, ahora me doy cuenta, la felicidad no consta de
nadie, puedes estar triste o contento la decisión es tuya y de nadie más, nada
podrá cambiarte el estado de animo a no ser que tu lo permitas, todo depende de
algo, y esto depende de la forma de pensar y actuar de cada ser humano, en el
fondo somos eso, pero yo no quiero ser una simple copia, pero llegas a un punto
en el que dudas, en el que toda tu forma es cuestionada, y te paras y empiezas
a ver que para que alguien llegue a creérselas deberás
de demostrárselo de algún método, todo triunfo conllevo
unos cimientos, unos pequeños pasos a seguir, una estructura la cual por la
cual empezar, ahora sí, es el momento de arriesgarse, merece la pena, si
arriesgas obtendrás resultados si son negativos se aprende, y se asume, si son
positivos se sonríen y se aceptan, no se obtiene logros ni
decepciones al instante, no perderás nada, me sentía ya no derrotada, sino
fuera de combate, pero te secas los ojos de lagrimas y ves que solo van por el
primer asalto, te levantas y sigues luchando, yo contra mi enemigo el dolor.
viernes, 3 de agosto de 2012
Una tarde cualquiera de agosto.
Hace mucho tiempo me di cuenta
que ya nada es de color rosa, si quieres algo deberás de moverte para conseguirlo, poco a
poco te vas dando cuenta de que no vale la pena llorar por ningún hombre, porque no merece
tus lagrimas y su las merece nunca las dejará caer, que para ser feliz
no hace falta tener un castillo, ni un príncipe azul, sino estar
a gusto contigo, querer a quien te quiere, y recordar a quien te
recuerda, llorar no soluciona nada, porque vivir de recuerdos pudiendo vivir de
satisfacción y sentimientos, empecemos a valorar lo que tenemos, mirar a los
ojos a las personas que quiero y abrazarlas y vivir no con una máscara puesta,
con una gran sonrisa pintada en mi rostro.
Aprender a seguir.
No saber qué hacer,
a veces preguntar a tu subconsciente si
siguen habiendo oportunidades o soluciones, pero a veces levantarte y sentir que no tienes ganas de nada, que ya todo acabó, tener ganas de pasar de todo lo ocurrido, de haber sufrido tanto que ya estas cansado, de decir que hasta aquí has llegado, tumbarte en la cama, y sentir un cosquilleo rondando la planta de tus pies, un leve aire fresco por la frente y darte cuenta de que hay pequeñas sensaciones en el mundo que merecen la pena de apreciar. En esa circunstancia levantarte mirar hacia el
techo, creer que ahí encontraras toda la respuesta de tus problemas, la solución a todo para la felicidad, pero la solución no está en una pared. Llega el
momento, tengo que decidir, porque no puedo seguir así, llorar algunas noches las noches, puede que no solo una, pero todas las mañanas sale
el sol por el mismo lado, por eso hoy llorar para mañana sonreír, tengo dos opciones: quererlo o odiarlo, es así, ¿por qué no quererlo? Ahora me toca a mi pasar página, debo verlo todo con
otra perspectiva, sonriendo, mirarlo sin que me pese el corazón, sin que se me acelere el pulso inconscientemente y cuando me doy cuenta encuentro la solución, dejar de verlo por lo que lo tenía y empezar a verlo de otra manera, con otros ojos, decidí pasar página, pero es verdad
eso que dicen, la vida está
para realizar sueños, pero nadie mencionó que en
algún momento se colaría una pesadilla, porque esto así caer y levantar,
algunas veces cuesta, pero para ser feliz no consta de quedarse en el suelo y esperar a que pase un milagro, se trata de luchar por lo que se quiere, por ello este es el momento en el que no quiero vivir de recuerdos, haber pasado por tanto dolor
ahora tendrá que servir de algo, para madurar y ahora es tiempo de amar, abrazar, sonreír, vivir y disfrutar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)