martes, 7 de febrero de 2012

Poco a poco todo se irá desvelando


Aprendí a ser un animal nocturno, a reír cuando quería llorar, a salir de casa sin pensar en volver o no volver. Sin querer me hice de piedra, sin saber empecé a morir, maté mi alma de hambre. Si pudiera parar el tiempo, sabotear el silencio, mandar en mí.. Yo no quiero querer y ser presa otra vez, pender de un hilo, pender de unas manos resbaladizas, no, eso ya no.. Caer, volver a caer, y levantarme en silenciocomo ayer, sin lágrimas...ya no hay lágrimas. Perderíamos el calor del primero beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez. Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera vez o la última que vimos a un gran amor, los abrazos más calidos, el día que pensabamos que se iba a acabar el mundo, el dolor más bonito o la sonrisa más esperanzadora pero..

¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos recuerdos?



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