No saber qué hacer,
a veces preguntar a tu subconsciente si
siguen habiendo oportunidades o soluciones, pero a veces levantarte y sentir que no tienes ganas de nada, que ya todo acabó, tener ganas de pasar de todo lo ocurrido, de haber sufrido tanto que ya estas cansado, de decir que hasta aquí has llegado, tumbarte en la cama, y sentir un cosquilleo rondando la planta de tus pies, un leve aire fresco por la frente y darte cuenta de que hay pequeñas sensaciones en el mundo que merecen la pena de apreciar. En esa circunstancia levantarte mirar hacia el
techo, creer que ahí encontraras toda la respuesta de tus problemas, la solución a todo para la felicidad, pero la solución no está en una pared. Llega el
momento, tengo que decidir, porque no puedo seguir así, llorar algunas noches las noches, puede que no solo una, pero todas las mañanas sale
el sol por el mismo lado, por eso hoy llorar para mañana sonreír, tengo dos opciones: quererlo o odiarlo, es así, ¿por qué no quererlo? Ahora me toca a mi pasar página, debo verlo todo con
otra perspectiva, sonriendo, mirarlo sin que me pese el corazón, sin que se me acelere el pulso inconscientemente y cuando me doy cuenta encuentro la solución, dejar de verlo por lo que lo tenía y empezar a verlo de otra manera, con otros ojos, decidí pasar página, pero es verdad
eso que dicen, la vida está
para realizar sueños, pero nadie mencionó que en
algún momento se colaría una pesadilla, porque esto así caer y levantar,
algunas veces cuesta, pero para ser feliz no consta de quedarse en el suelo y esperar a que pase un milagro, se trata de luchar por lo que se quiere, por ello este es el momento en el que no quiero vivir de recuerdos, haber pasado por tanto dolor
ahora tendrá que servir de algo, para madurar y ahora es tiempo de amar, abrazar, sonreír, vivir y disfrutar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario